Obligatoriedad Voto Nominal.

PROYECTO DE RESOLUCION

LA CAMARA DE REPRESENTATES

DE LA PROVINCIA DE MISIONES

RESUELVE

Obligatoriedad Voto Nominal.

Modificación art. 140 Reglamento Cámara de Representantes.

Primero: Modifícase el art. 140 del Reglamento de Cámara de Representantes el que quedará redactado de la siguiente manera:

“Art. 140: Podrá votarse de dos maneras:
1º) Nominalmente, por medios electrónicos o a viva voz, por orden alfabético;
2º) Por signos que consistirán en ponerse de pie o levantar la mano.
Obligatoriamente se votará en forma nominal todo proyecto de ley, tanto en general como en particular, así como los nombramientos que debe hacer o los acuerdos que deba prestar el Cuerpo conforme a disposiciones constitucionales, legales o reglamentarias.”

Segundo: De forma.

FUNDAMENTOS

Desde el inicio de mi tarea legislativa, hace ya algo más de dos años, he presentado diversas iniciativas orientadas al aseguramiento de una mejor calidad institucional. Así, por ejemplo, aquellas dirigidas a la eliminación del régimen electoral de lemas, derogación de la cláusula de reelección indefinida de intendentes y concejales, eliminación de listas sábanas, equiparación de géneros en la integración de cuerpos colegiados, etc.
En lo que respecta a este Poder Legislativo propuse también la derogación de la cláusula de reelección indefinida de los diputados, la creación del Instituto de Estudios Parlamentarios y diversos programas para el mejoramiento de la labor legislativa.
En este orden de ideas, y más allá del frustrado eco que muestran hasta el presente los proyectos mencionados, esta nueva iniciativa está dirigida a reformar el reglamento interno de la Cámara.
El vigente artículo 140 de dicha normativa se limita a señalar que las votaciones en el ámbito de nuestra Legislatura pueden realizarse nominalmente, a viva voz, por parte de cada diputado invitado a ello, o por signos (poniéndose de pie o simplemente levantando la mano). Lo cierto es que en la práctica, siempre se ha utilizado una de las opciones (el voto a mano alzada), en desmedro del voto nominal que da mayor certeza y transparencia respecto de las posturas, definiciones y decisiones que este Cuerpo colegiado y cada uno de sus miembros toma en cada oportunidad.
El procedimiento tal como se utiliza a diario, le da – en opinión de Rodolfo Terragno- “opacidad a la gestión parlamentaria”. De este modo –nos dice- se impide establecer con precisión la conducta de cada legislador y los ciudadanos no pueden verificar si sus representantes cumplen o no con los compromisos electorales, como tampoco evaluar la congruencia o incongruencia mostrada a lo largo de la actividad legislativa, ni detectar los casos en los cuales pueda desdecirse al momento de votar de lo afirmado durante el debate. La falta de registro preciso sobre el voto concreto de cada legislador hace que muchas de las posturas queden en una nebulosa.
En igual sentido, la por entonces senadora Cristina Fernández de Kirchner, en su proyecto sobre el particular, señalaba la importancia de “transparentar la labor legislativa, eliminando cualquier duda o sospecha de ella.”. “De esta manera, lo que se pretende es evitar que todas las decisiones se tomen desde el anonimato sin posibilidad de control por parte de la ciudadanía permitiendo que el ejercicio del derecho a la participación política no se torne abstracto.” (Expte. S-2174/05, Honorable Senado de la Nación).
Con el mismo espíritu diversas entidades y organizaciones no gubernamentales (Asociación por los Derechos Civiles, Poder Ciudadano, Participación Ciudadana, entre otras) han resaltado los beneficios que el voto nominal tiene para la ciudadanía en general, para los propios legisladores y para el periodismo que, al igual que dichas ONGs, pueden producir un monitoreo de la labor de cada uno de los representantes que la sociedad, con su voto, sentó en una banca legislativa.
“Si queremos que los legisladores sean responsables frente a la ciudadanía, por las decisiones que toman, esto es que sean coherentes y puedan dar razones públicas que motivan sus actos de gobierno, tiene ellos que dar la ocasión de dejar registrado como votan cada una de la leyes que afectan nuestros derechos y vida en sociedad en términos de responsabilidad entonces, es importante que la leyes se voten nominalmente.” (Informe del Congreso ADC-2005. BsAs 2006, Pág. 33-34).
“Dejar sentado el voto de cada uno de los legisladores al pronunciarse en la legislatura, brinda publicidad de su gestión, transparencia al procedimiento legislativo y así mismo provee de mayores incentivos a los representantes que se sientan motivados a llevar a cabo su mandato con mayor responsabilidad” (Votaciones Nominales y Acceso a la Información Pública en la Legislatura de Tucumán ADC-2006).
En el caso de la Provincia de Misiones, como lo sostiene Oscar Alejandro Degiusti (“Votaciones nominales en la Cámara de Representantes de Misiones”, IUGD-ADC, Posadas, 2007), hasta el momento “no se ha logrado sistematizar un trabajo que logre una mirada integral sobre el poder legislativo: los representantes, la producción, las votaciones, etc. Sí ha habido, numerosas investigaciones de carácter político con enfoques de género o en ocasiones circunscriptas a trabajos puntuales, y de circulación casi exclusiva en los ámbitos académicos.”. Pero queda claro –a su entender- “en la legislatura de la provincia de Misiones, la utilización de las votaciones nominales es casi inexistente, más como resultado de la tradición la misma es utilizada una vez al año en la oportunidad del cumplimiento del art. 99, la elección de las autoridades del cuerpo, y en esa oportunidad solo para la elección del Presidente de la Cámara; así en los últimos cuatro años no existió otra instancia en el que se haya utilizada esta modalidad.
En las votaciones, es bastante habitual que ante el tratamiento de determinados temas sumamente “complejos” en el sentido de presentar opiniones sumamente diferentes y divergentes, algunos diputados en forma individual o en “nombre de” algún bloque partidario dejen asentado su voto. Fuera de esta práctica, en Misiones es casi imposible lograr conocer la forma en que votan nuestros representantes.
La posibilidad de adoptar la votación nominal en un determinado proyecto, debe ser peticionada por alguno de los legisladores, situación que tampoco ocurre con cierta regularidad. Por lo tanto podemos pensar en que es compartido “la poca practicidad” de la nominalizad al momento de votar por la mayor parte del cuerpo legislativo.”.
En síntesis, y a la luz de todo lo expresado, creo que resulta indispensable revertir la situación descripta en orden al mecanismo de votación que como Poder Legislativo tenemos, evitándose así todo procedimiento que bloquee la visibilidad o mayor transparencia que debiera caracterizar nuestro accionar.
“En un país con bajos índices de credibilidad de funcionarios y políticos la construcción de un registro público de las votaciones de las leyes que nos rigen, es un elemento valioso para la legitimación que requieren todos los actos de gobierno y un signo de fortalecimiento institucional” (Votaciones Nominales en el Poder Legislativo – Manual para la Sociedad Civil, ADC- 2005).
Por las razones expuestas y las que ampliaré en el momento del tratamiento del presente proyecto es que pido el acompañamiento de mis pares para su sanción.

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