“Las posibilidades de legislar o controlar al Gobierno desde la oposición son ínfimas”

“La agenda oficial no incluye nuestros proyectos, ni siquiera para su debate o discusión”, indicó el legislador • Consideró que no hay voluntad para la reforma política y que nota débil a Closs dentro del FR

POSADAS (Por Luis Huls). El diputado justicialista Ricardo Biazzi opinó que el Gobierno no tiene voluntad política como para llevar adelante reformas que garanticen transparencia y participación de la sociedad en las decisiones del poder. En una entrevista con PRIMERA EDICIONafirmó además que la presencia del gobernador Closs se vio disminuida por el personalismo de Rovira desde la Legislatura.

¿Cuáles serían a su criterio las prioridades para una reforma política institucional del Estado que mejore el funcionamiento, la transparencia y la participación de los ciudadanos sobre las decisiones del poder?
Personalmente he considerado como prioritario, y por eso he presentado los proyectos respectivos, la derogación de la ley de lemas, la eliminación de las listas sábanas, la revocatoria del mandato popular de funcionarios por hechos de corrupción o ineptitud manifiesta, el establecer el mecanismo de iniciativa popular, la prohibición de la reelección indefinida de diputados, intendentes y concejales ya que son cuestiones que hacen al mejoramiento indispensable del sistema institucional y que ayudarían a reflejar de mejor modo la voluntad del elector, fortaleciendo sus grados de participación y credibilidad. Pero también es tan prioritario como lo anterior, establecer un nuevo régimen de coparticipación municipal que distribuya equitativa y adecuadamente los recursos generales en toda la geografía provincial y a los segmentos de la sociedad más rezagados en sus oportunidades y condiciones de vida, así como un nuevo régimen tributario que revierta el altamente regresivo que tenemos y una nueva Ley Orgánica del Tribunal de Cuentas, con un sistema de control que brinde la seguridad a todos los misioneros que el patrimonio público está debidamente defendido y que además no haya sectores del Estado que escapen a la fiscalización del organismo. Desgraciadamente no tuve suerte y ninguna de esas iniciativas fue tan siquiera analizada.

¿Qué se necesitaría para ponerlas en práctica en Misiones?
Voluntad política. Especialmente del oficialismo para debatirlas, en primer lugar. Y hoy por hoy eso parece imposible o lejano. El que detenta el poder y se ha beneficiado con un andamiaje que le ha permitido conservarlo, aún a costa de mecanismos clientelares o de fuerte manipulación política, siempre tiene una mirada interesada y especulativa reacia al cambio.

¿Qué balance hace del funcionamiento de la Legislatura provincial en el período 2008?
Vea, sobre esto hay opiniones para todos los gustos. Desde los que lo vivenciaron como la experiencia de una cajita feliz, puntual y ordenadita que saldó con creces las expectativas de la población, hasta quienes dicen que no sirvió de nada y para nadie. Nosotros, del modo más responsable posible, acompañamos diversas iniciativas independientemente de donde provinieran en la medida que estuvimos convencidos que eran beneficiosas para los misioneros, así como votamos siempre en contra de cada una que entendimos podría afectarlos negativamente como paquetes impositivos cada vez más injustos para los contribuyentes, o los presupuestos que ignoran la inflación en perjuicio de los trabajadores y los jubilados, que mantienen superpoderes, la emergencia tanto económica como previsional, por mencionar algunos ejemplos. Tampoco votamos por la actual conducción de la Cámara, y siempre discrepamos con quienes interpretaron como agresión todo cuestionamiento que hicimos a los proyectos del oficialismo y mostraron intolerancia para atender, o al menos entender, posiciones divergentes, bloquendo en forma constante nuestras propias iniciativas. En definitiva y contestando la pregunta, creo que el 2008 fue un año legislativo más dedicado al reposicionamiento político de la figura de Rovira que a la solución, como nos hubiese gustado, de problemas estructurales.

¿Cómo transcurrió para la oposición ya que el oficialismo y los bloques aliados hablaron de mayor pluralidad, de mayor participación y que se quintuplicó la producción?
La realidad desmiente categóricamente esas afirmaciones. Sobre la productividad legislativa y la direccionalidad con la que se privilegiaron y trataron los proyectos, ustedes desde Primera Edición dieron cuenta claramente, con un conjunto de gráficos y estadísticas, la situación real que se vivió en la legislatura durante el 2008. En cuanto al supuesto pluralismo, con un grupo de legisladores sostenemos definitivamente que no es tal. Hoy las posibilidades de legislar o controlar los actos de gobierno desde la oposición son ínfimas. La agenda oficial no incluye nuestros proyectos, ni siquiera para su debate o discusión. Agenda unilateral, discurso único, sobre la base de un fuerte personalismo y el disciplinamiento de propios y adherentes.

¿Cómo analiza el primer año de gobierno de Maurice Closs?
Con preocupación. Lo veo pobre en gestión, poco contundente en la representación de los intereses misioneros ante el Gobierno nacional y notoriamente débil con relación a su frente político interno en la renovación. Ojalá estuviese equivocado, porque significaría que a Misiones le está yendo mejor que lo que uno piensa, pero la realidad provincial y algunos indicadores sociales y económicos parecieran alertarnos de modo más que preocupante. La lentitud o falta de respuesta desde la gestión uno lo advierte en las demandas de los intendentes, los sectores sociales y de la producción, o incluso en los pasillos de la administración pública que dan cuenta de esa situación. En cuanto a la vinculación con el Gobierno nacional, ya conocemos la historia de los presidentes amigos de Misiones. Piden mucha obsecuencia política y son muy tacaños a la hora de reparar injusticias históricas. Respecto a la debilidad política de Closs en la renovación, me refiero a ella en cuanto la siento impactar en la fortaleza o presencia institucional que debiera tener como gobernador. Me parece que Carlos Rovira se ha encargado de demostrarle ostensiblemente donde están la iniciativa y el poder para la toma de decisiones en este tiempo. Todo indica que la teoría del doble comando tampoco en Misiones funcionó. Que si bien hay dos socios fundadores de la renovación, en realidad hay un solo comando y no precisamente en manos de quien debiera tenerlo. Closs, mientras tanto, permanece siempre distante y silencioso a la hora de reivindicar su propio espacio institucional. Eso lo muestra más funcional a la lógica de concentración de poder de su socio y antecesor que construye el fuerte protagonismo del que hablábamos, ocupando el centro del escenario político.

¿Cuáles son los objetivos del grupo de diputados e intendentes que usted integra y que se encuentran en el armado de un espacio opositor?
La oposición está muy debilitada, para colmo tenemos en frente un esquema oficial muy aceitado de concentración de poder político, control económico del aparato estatal, cooptación permanente de dirigentes, un amplio sistema comunicacional funcional a ese modo de construcción política y una perversa ley de lemas vivita y coleando, que la renovación reimplantó en el 2006. La tarea será todavía más complicada como consecuencia de las defecciones de quienes lesionaron la intermediación política, rompiendo el contrato de representación. La brecha de desconfianza de la sociedad con la política se amplió notablemente en estos últimos tiempos. En cuanto a la pregunta concreta, la idea es autoconvocarnos para crear un espacio político, pluralista y amplio, en el que puedan confluir todos quienes se predispongan a trabajar en un proyecto alternativo para la provincia. Necesitamos fuerza política y protagonismo electoral en este 2009 para revertir las cosas. Necesitamos dirigentes honestos y creíbles que sepan decir no a los abusos del poder, no a la corrupción que se enquiste en él y con propuestas concretas que ayuden a Misiones a salir de su postración. La función opositora debe llevar en sí la idea del disenso, del contralor, pero simultáneamente la de construcción de alternativas para ofrecer a la sociedad. (Publicado en el diario Primera Edición el 26/01/2009)

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