Juez señala falencias en legislación sobre minoridad

Severas críticas a los métodos de investigación y a la legislación sobre menores formuló el juez Ricardo Biazzi, titular del Juzgado en lo Penal, Correccional y de Menores Nro 4, al producir dictámen sobre un reciente caso producido en un instituto de internación de menores.
En los fundamentos de la medida, el magistrado señala los “ingredientes negativos generados por el proceso judicial” y las “violencias psicológicas de la investigación del caso, a la vez llama la atención sobre “la imperiosa necesidad de crear clara conciencia sobre los problemas de la minoridad” en nuestro medio. “Un signo trágico de nuestra realidad social –expresa el dictámen conocido ayer en medios tribunalicios locales,- está representado por los menores abandonados a temprana edad, estigmatizados y, a veces, prejuiciosamente discriminados, que son aislados luego, a la espera del “milagro” de la recuperación de su integridad biopsicosocial en establecimientos como el que constituye el escenario de esta investigación”.
Más adelante, y tras analizar y compartir el criterio sustentado por el representante del Ministerio Público Fiscal sobre la falta de “entidad incriminatoria de las pruebas acumuladas” en la causa, y que determinaron el sobreseimiento provisorio del acusado, el juez Biazzi se extiendió en consideraciones sobre la causa.

Notorias falencias
“Subyacen integrando ese marco desolador -dijo Biazzi refiriéndose a los entretelones del proceso- notorias falencias en la legislación sobre menores, escasez de recursos humanos especializados y graves carencias materiales”. Añadió que “las instituciones dedicadas a ellos, salen tardíamente -más que a prevenirlas- al encuentro de conductas ya desviadas. Y si a todo ello, debemos sumar agresiones y perversiones sexuales, la situación se agudiza en grado extremo”.

Estado de duda
El sobreseimiento provisorio del acusado, por otra parte, fue resuelto por el juez Biazzi, al existir dudas acerca de su responsabilidad en los hechos imputados. Al no haber ni certeza para sobreseer definitivamente, ni probabilidad para elevar a juicio, los códigos modernos crearon la institución de la prórroga extraordinaria de la instrucción -el sobreseimiento provisional- que resuelve la situación procesal del imputado, pero deja abierta la posibilidad de incorporar nuevas pruebas en el futuro”, sostuvo el juez. (Publicado en El Territorio, el 3/06/1982 y Revista El Porteño Los pixotes argentinos, Bs.As, nº 12, diciembre 1982)

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