Democracia y libertad de expresión

“No hay sociedades verdaderamente democráticas si no se garantiza el derecho a la libertad de expresión, y no hay libertad de expresión sin sociedades verdaderamente democráticas. En estas últimas, debe existir una deliberación vigorosa, desinhibida y abierta. Todas las personas, sujetos morales autónomos, que se verán afectadas por las decisiones que se tomen, deben tener la posibilidad de participar e incidir con el mismo respeto y consideración en el medio ambiente moral y político. Aún cuando no compartamos las ideas ajenas, cuando creamos que son equivocadas, e incluso, cuando nos resulten aborrecibles y reprochables. En definitiva, las decisiones que se tomen bajo este paradigma de fuerte debate gozarán de una mayor presunción de legitimidad”
Azrak, Damián (La Constitución en 2020)

Scroll to Top