Constitución de Misiones: No a la reelección indefinida

Como integrante del Frente Unidos por la Dignidad (FUD), el diputado Ricardo Biazzi, manifestó su oposición al proyecto presentado por la totalidad de los diputados del Frente Renovador para reformar solo el artículo 110 de la Constitución Provincial, para permitir la reelección indefinida del Gobernador y del Vicegobernador. Sin embargo, presentó un proyecto alternativo de reforma integral, aprovechando la elección de convencionales (que provocó un importante gasto al erario público) a fin de actualizar el texto de la Constitución Provincial conforme a las demandas presentes de la sociedad.
En las consideraciones, Biazzi dijo que “la Constitución, como ley fundamental, está íntimamente vinculada a la etapa fundacional del Estado y tiene por finalidad organizarlo. Es la forma institucional que se impone una comunidad política en el acto de fundarse o reformarse como tal, estableciendo los derechos y garantías esenciales de sus habitantes y regulando los poderes del Estado. Toda Constitución es, en definitiva, una síntesis de los ideales y proyectos de una sociedad. Es un programa de gobierno a largo plazo y no puede sino ser el producto de un gran debate del pueblo y sus representantes”.
“En igual sentido, dijo Biazzi, una reforma constitucional debe servir para afianzar esa organización política o para mejorarla. Es siempre una herramienta adecuada para alcanzar calidad institucional y profundizar la democracia y no para devaluarlas. Es siempre, una excelente oportunidad en cuanto la sociedad y sus representantes sepan aprovecharla para discutir un modelo de provincia para las próximas décadas y generaciones y no limitarlas a las circunstancias políticas de la coyuntura”. Al respecto, la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Córdoba, ha señalado que “la arremetida re-reeleccionista constituye un importante retroceso institucional en momentos en que el país estuvo reclamando una profunda reforma política. Por lo general, se da en provincias con un sistema electoral desventajoso para las minorías, en los que el Poder Judicial no es o no le permiten ser lo suficientemente independiente, y cuya población exhibe alto grado de dependencia del asistencialismo estatal, lo que favorece en grado sumo la política clientelista, con la consiguiente limitación en la libertad de decisión de miles de compatriotas. Si a ello se agrega un importante control sobre los principales medios masivos de comunicación y la disposición de medios económicos bastante superiores a los de los adversarios, la competitividad electoral es sólo una ilusión y la posibilidad de control se reduce a dimensiones mínimas. No es propio de un Estado de derecho serio “retocar” la Constitución cada pocos años, para adecuar la norma a las aspiraciones de quien gobierna. Sólo se guarda una apariencia de institucionalidad que esconde la construcción de un proyecto hegemónico de poder. Los argumentos políticos que suelen utilizar los re-reeleccionistas son: la legitimidad que da la voluntad popular en las elecciones y el derecho a ser elegido, ambos, típicos casos de fundamentación aparente. La sola obtención de un mayor número de votos – máxime en circunstancias condicionadas como las señaladas – no justifica el resabio monárquico. El derecho a ser elegido, por su parte, no es absoluto, encontrando su límite en la necesaria periodicidad y alternancia que son de la esencia de la democracia constitucional moderna”.
En tal sentido, los legisladores del Partido Justicialista de Misiones, ya el pasado 14 de mayo del corriente año, manifestamos que “la necesidad y oportunidad de la reforma de la Constitución Provincial no puede estar sujeta a conveniencias circunstanciales del partido gobernante, sino que deben responder a las demandas legitimas de la sociedad en su conjunto.
“En consecuencia, sostenemos por distintas circunstancias que pasamos a analizar, que es necesaria la reforma total de la Constitución Provincial de Misiones, y que así debe declararlo el Poder Legislativo que integramos para que el pueblo de la provincia, a través de sus Constituyentes, diseñe un nuevo modelo constitucional que permita definir las grandes reglas de juego de la convivencia política y las condiciones de vida de todos los misioneros. Un modelo constitucional democrático que esté por encima de los hombres, garantice los valores republicanos y proteja los derechos esenciales de las personas”, dijo Biazzi.
Necesidad de legitimar un nuevo texto constitucional “El poder de autodeterminación institucional reconocido a los estados provinciales como consecuencia del régimen federal consagrado por la Constitución Nacional, ha permitido que Misiones -desde su provincialización en 1953-, haya dictado sus propias Constituciones en 1954 y 1958”, explicó el diputado Ricardo Biazzi, al agregar que “sancionar una Constitución es suscribir el primer contrato social entre el Estado y el pueblo. Es establecer la estructura medular del ordenamiento jurídico-político para una sociedad, la que responde obviamente, a una determinada concepción del hombre y del mundo. Es, en definitiva, expresar en normas un sistema de creencias del más alto rango político”.
“Siendo ello así, es lógico y valedero suponer que la Constitución de un pueblo debe capturar un sistema total de convivencia, el que, para lograr consenso y legitimidad, no puede excluir expresiones sectoriales o parcialidades. Sin embargo, los desencuentros de la vida política argentina, reflejados en la incipiente etapa autonómica de Misiones, han querido que la historia transite un camino contrario al señalado. Veamos sino las experiencias comiciales de 1954 y 1957, en particular”.
Provincializado el hasta entonces Territorio Nacional de Misiones por ley de la Nación Nº 14.294, sancionada el 10 de diciembre de 1953 por el Congreso Argentino y promulgada por el Presidente Perón doce días después, el último Gobernador de nuestro territorio, Dr. Claudio Arrechea, se convierte –al ser designado por el Poder Ejecutivo Nacional (Decreto Nº 499 del 14 de enero de 1954) – en el primer Comisionado Nacional de la nueva provincia. Ya de regreso de la Capital Federal, el 23 de enero de 1954 (Decreto Nº1) asume “el Gobierno de la Provincia ex Territorio Nacional de Misiones”.
Por decreto que lleva el Nº 3, del mismo día, y de conformidad con las leyes 14.032 y 14.292 de elecciones generales y 14.294 de provincialización de Misiones, así como con el decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nº 494 que fijaba el día 25 de abril de 1954 para la realización de elecciones nacionales, el Comisionado Arrechea convoca al “cuerpo electoral, sin distinción de sexo, de la provincia”, para elegir Vicepresidente de la Nación en reemplazo del Dr. Juan Hortencio Quijano, que había fallecido y para completar el período gubernamental que debía finalizar el día 4 de junio de 1958. Por el mismo instrumento legal se convocaba al electorado para la elección de quince convencionales constituyentes provinciales encargados de sancionar la Constitución del nuevo Estado misionero.
Realizado el primer comicio de la etapa autonómica de la nueva provincia de Misiones, el 25 de abril de 1954, los sufragios arrojaron los siguientes resultados: el peronismo obtuvo 50.187 votos; el radicalismo 15.343. Conforme al sistema electoral adoptado para la oportunidad, la Convención Constituyente quedó integrada exclusivamente por convencionales del Justicialismo.
Reunida en el local del Centro Agrario Yerbatero Argentino, la Convención Constituyente sesiona durante un breve tiempo y sanciona el 17 de noviembre de 1954 la Constitución Provincial, cumpliendo así su único y trascendental cometido. En definitiva, el peronismo con su 76,6% de votos obtuvo las quince bancas en juego.
El radicalismo – desde la oposición, con un caudal de 23,4% de los sufragios emitidos – debido al sistema electoral escogido quedó fuera de la Convención Constituyente.
El gobierno instaurado en el país en 1957, tras el derrocamiento del peronismo, invocó el ejercicio de los llamados “poderes revolucionarios” y con ellos, fundó la “proclama” del 27 de abril de 1956 en virtud de la cual se declaró vigente la Constitución Nacional de 1853, con las reformas de 1860, 1866 y 1898, dejando así excluida y sin efecto la sustancial reforma implementada por la Convención Constituyente de 1949.
Dicha proclama tiene repercusión especial sobre la provincia de Misiones, ya que por una de sus cláusulas se deja sin efecto la Constitución local sancionada en 1954.
Proscripto y disuelto el Partido Peronista (decreto 3855/55 del Gobierno Nacional); prohibido en todo el Territorio de la República “la afirmación ideológica peronista” mediante la utilización de imágenes, símbolos, signos, artículos y obras artísticas (decreto 4161/56); por Decreto 3838 del 12 de abril de 1957, el gobierno declara necesario “considerar la reforma parcial de la Constitución de 1853”. Convoca, al efecto, a una convención a reunirse en la ciudad de Santa Fe y que estaría integrada por 205 miembros (cuatro de los cuales corresponderían al distrito electoral Misiones), fijándose la fecha del comicio para el día 28 de julio de 1957.
A su vez, por decreto 4347 del 26 de abril de 1957, el Gobierno Nacional al considerar necesario que las llamadas “Nuevas Provincias” se den sus propias Constituciones y convocaran a tal fi n al pueblo de cada una de ellas para elegir sus respectivas Convenciones, estimó conveniente hacerlo en forma simultánea con el comicio que para el 28 de julio se había establecido.
Así, por el artículo 1º de dicho instrumento legal se impone a los Comisionados Federales tal convocatoria a los pueblos de las provincias de Chaco, Chubut, Formosa, La Pampa, Río Negro, Santa Cruz, Neuquén y Misiones para que elijan los Convencionales con miras a dictar sus respectivas cartas magnas.
En Misiones, el interventor Adolfo Pomar, por decreto 759 del 27 de abril de 1957, convoca al electorado de la provincia, para que proceda a la elección de Convencionales Constituyentes a efectos de dictar una nueva Constitución. La Convención Constituyente estaría formada por 24 convencionales, estableciéndose como sede para sus deliberaciones la ciudad de Posadas. La Convención dictaría la Constitución de la provincia de Misiones de acuerdo con los principios fundamentales de la Constitución Nacional de 1853, y sus reformas de 1860, 1866 y 1898, incluyendo las que sancionara la Convención Nacional convocada por decreto 3838/57. El artículo 6º del precitado decreto establecía que las elecciones de Convencionales tendrían lugar el domingo 28 de julio de 1957, simultáneamente con las elecciones de cuatro convencionales para
la reforma de la Constitución Nacional. Se establecía además, los requisitos para poder ser electo convencional, así como las inmunidades, prerrogativas y emolumentos de que gozarían. A los fines electorales se consideraba como distrito electoral único a toda la provincia de Misiones, estableciéndose el sistema D´Hont de representación proporcional para las elecciones convocadas. Imponía también, como plazo para la ejecución del cometido de la Convención, el período comprendido entre el 1º de diciembre de 1957, pudiendo la misma decidir la prórroga del término de sus gestiones si lo considerara necesario.
Era ahora el peronismo quien había caído en desgracia. Se encontraba proscripto en el orden nacional y provincial. En consecuencia, no pudo participar de la elección de Convencionales quedando privado de intervenir en la elaboración de la nueva Constitución.
De las elecciones realizadas el 28 de julio de 1957, participaron las siguientes agrupaciones políticas: UCRI, que obtuvo el mayor número de votos alcanzando la cifra de 27.610; UCRP con 16.790 votos; Partido Demócrata Progresista con 2.116 votos; Partido Demócrata Cristiano con 10.849 votos; Partido Liberal con 2.941 votos; Partido Socialista con 4.094 votos; y el Partido Comunista con 2.090 votos.
La Unión Cívica Radial Intransigente, que en estas elecciones de convencionales obtuvo el mayor número de votos, equivalente al 35,3% de los sufragios, seguida por los votos en blanco (11.652 que representaron un 14,9%), al poco tiempo de iniciada la labor de la Convención, decide retirarse de la misma con los once convencionales que había logrado incorporar. Con su actitud, dicha bancada cuestionaba severamente el origen de la Asamblea Constituyente y sus facultades para reemplazar la Constitución peronista del 54.
Lo cierto es que la Constitución de 1958, con el peronismo proscripto y la Unión Cívica Radical Intransigente alejada del seno de la convención, será producto de los convencionales de las minorías, representadas por el Radicalismo del Pueblo, la Democracia Cristiana, el Partido Liberal y el Partido Socialista.
“Queda claro, entonces, que al momento de la sanción de las dos constituciones que se dio la provincia de Misiones, el pluralismo democrático –expresión de la diversidad de concepciones ideológicas y políticas de la sociedad – no estuvo presente en plenitud ya que diversas fuerzas electorales representativas de la voluntad soberana del pueblo de la provincia no pudieron estar cabalmente integradas a los órganos constituyentes”, dijo Biazzi.
“Hoy, a casi medio siglo de aquella etapa fundacional, en plena vigencia del sistema democrático, superados los momentos más traumáticos de la crisis política, social y económica que hemos vivido los argentinos en el inicio de esta nueva década y con la participación de todos los sectores de la vida política provincial, una convención constituyente podría convertirse en una excelente oportunidad para validar una nueva ley fundamental de la Provincia, como expresión normativa de todos los sectores políticos que se expresan libremente en el escenario político al presente, saldándose así esa vieja fragilidad de origen señalada”, expresó.

En forma directa
Necesidad de adecuar el texto de la Constitución Provincial a la Constitución Nacional
“Desde la reforma de 1994, resulta imprescindible que la Constitución de la Provincia de Misiones armonice su texto con el vigente de la Constitución Nacional. A modo de simple ejemplo baste recordar que en virtud del artículo 101 inc 26, es atribución de esta Cámara elegir senadores nacionales. Y todos sabemos, sin embargo, que en virtud del artículo 54 de la Constitución Nacional, hoy los senadores son elegidos en forma directa por el pueblo de cada provincia”, argumentó el diputado Ricardo Biazzi.
Necesidad de saldar incertidumbre respecto al texto vigente
Desde 1958, fecha de sanción de la actual Constitución de Misiones, existe un diferendo entre los textos oficiales publicados, pues la redacción de la misma a la luz del diario de sesiones de la Convención Constituyente no condice con el texto del original de la Constitución, entregado al Superior Tribunal de Justicia, previa revisión de fidelidad por parte de una Comisión Ad-Hoc creada conforme al artículo 10 de las cláusulas transitorias de nuestra Constitución.
Necesidad de incorporar enmiendas constitucionales ya sancionadas por la Cámara de Representantes.
En virtud del artículo 178 de la Constitución de nuestra provincia, este Poder Legislativo sancionó por el voto de los dos tercios de la totalidad de sus miembros, enmiendas que debieron haber sido sometidas a referéndum en la primera elección de carácter general posterior a las mismas, para que pudieran tener plena validez, en caso de mediar el voto afirmativo de los ciudadanos misioneros (leyes Nº 3999 y 4000).
El incumplimiento de tal recaudo ha dejado a medio camino dichas enmiendas constitucionales. Una reforma como la que estamos propiciando permitiría saldar esta cuestión poniendo en manos de la Convención Constituyente que el pueblo elija, dicha cuestión.

Necesidad de la reforma planteada por distintos sectores políticos
Desde 1983 en adelante, distintos sectores políticos de la vida provincial, con y sin representación legislativa, han planteado la necesidad de diversas reformas al texto de la actual Constitución de Misiones. Así ocurrió con el Radicalismo en la década del 80.
El Justicialismo en el año 1994 propuso una amplia reforma de la Constitución Provincial para adecuarla, mediante el consenso social y político necesario, a las exigencias de la vida social, política y económica de la sociedad misionera y que permitiera:

a) adecuar del rol del Estado;
b) garantizar el adecuado y normal funcionamiento de los Poderes;
c) afianzar la administración de justicia;
d) asegurar la defensa del medioambiente;
e) facilitar los procesos de integración.

“De igual modo, a partir de la presente década. hubo diferentes iniciativas orientadas a reformar el texto de la Constitución Provincial de 1958, ya sea por el sistema de enmiendas legislativas (diputado Julio Duarte respecto al artículo 21 de la Constitución de la Provincia y otra vinculada al mecanismo de insistencia de las leyes vetadas por el Poder Ejecutivo; diputado Pablo Andersen sobre el artículo 48, Régimen Electoral de la Provincia) o mediante reformas de varios artículos, a través de la una Convención Constituyente, como la propuesta un grupo de diputados de la bancada oficialista encabezados por el actual presidente de este Poder, Dr. Esteban Lozina.
Dicha iniciativa, presentada ante los medios de comunicación proponía cambios profundos, además de la modificación de la cláusula de reelección del gobernador y vice, como las reformas frente a nuevos requerimientos de la sociedad en orden al régimen de los partidos políticos; al funcionamiento del Poder Legislativo; al régimen municipal; al establecimiento de formas de participación democrática semidirecta; a la modificación de la organización y funcionamiento de la justicia de paz; otros”, explicó Ricardo Biazzi. Agregó que “un grupo de legisladores de la misma bancada que no formaron parte de la redacción de dicho proyecto hicieron conocer la voluntad de ampliar aún más las reformas en la Constitución, incluyendo un mayor control de las finanzas; limitación del mandato del Fiscal de Estado; cambios en los organismos de control; límites al endeudamiento público; entre otros”.
“En síntesis, bajo las condiciones descriptas, los legisladores justicialistas creemos que resulta necesario, en todo caso, una reforma integral del texto de la Constitución de 1958, habida cuenta de las razones invocadas. De igual modo, nos resulta absolutamente irrazonable plantear esta reforma y la necesidad de convocar a una Convención Constituyente, con la única finalidad de permitir una nueva reelección del actual gobernante. Es más, el propio Gobernador de la Provincia, Carlos Rovira, al referirse recientemente en Puerto Iguazú al debate de la reforma constitucional señaló: “soy reformista, pero no podemos reducir todo a una reelección”. Y a continuación expresó “Sin descartar nada, somos una provincia vanguardista pero la letra constitucional no está a medida del presente. Soy un obsesivo de la innovación y del conocimiento. Creo que se justifica una revisión e incorporar nuevos temas”, manifestó Biazzi.
En definitiva, hay un alto grado de consenso en la sociedad argentina acerca de la necesidad de no vincular las reformas constitucionales exclusivamente a las necesidades o intenciones del poder de turno y sí de pensarlas con vistas a cambios institucionales profundos que garanticen transparencia de los sistemas electorales y en la administración de gobierno; que fortalezcan la independencia y equilibrio de los poderes del Estado y que afiancen la actividad de éste como garante de la igualdad de oportunidades de todos sus habitantes.
Misiones, haciendo honor de su pasado fundacional, supo encontrar, en momentos álgidos, de medio siglo de vida provincial, niveles de concertación político-social
encomiables. Logró generar ámbitos de convivencia pluralista y valientes actitudes colectivas en defensa de sus propios y legítimos intereses. Los desafíos del presente están en nuestras manos. Por encima de mezquindades y desencuentros, Misiones nos demanda la consolidación del sistema democrático, el afianzamiento permanente de sus instituciones y, sobre todo, la búsqueda de nuevos concursos estratégicos que nos posicionen ventajosamente frente a un nuevo y acelerado contexto nacional e internacional que involucra a los sistemas y espacios regionales. El acierto en el camino permitirá iniciar un nuevo tiempo.

N de R: El frente Renovador, con los votos de los diputados Llera, Boher y Soria Vieta, declaró la necesidad de reformar un solo artículo de la Constitución Provincial. El 29 de octubre se eligieron los convencionales constituyentes.
Triunfó el FUD con el 60% de los votos. Reunida la Convención, se rechazó la reforma y se evitó, así, la reelección indefinida para los cargos de Gobernador y Vice.

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