CODELIM

30º Aniversario del Pronunciamiento de la Comisión de Defensa de los Legítimos Intereses de Misiones (CODELIM)  1980  -13 de Noviembre-  2010

La Comisión de Defensa de los Legítimos Intereses de Misiones (CODELIM) irrumpió en el escenario  provincial en 1980 y -como bien lo reflejaron los medios de comunicación de entonces-, se constituyó en un hito de la historia de misionera. Reunió, sin fisuras, a todos los sectores de la vida local (políticos, sociales, gremiales, empresariales) contra la dictadura militar que gobernaba el país y la provincia.

Mediante su famosa solicitada “Misiones: Al Pueblo de la República y a las Fuerzas Armadas”, firmada más de ciento cincuenta misioneros y publicada a página completa en diarios de Buenos Aires y de Posadas el día 13 de noviembre de ese año,  reclamó , con fuerza y coraje,  “el retorno a una democracia real”, donde “se cumplan los objetivos de un estado de derecho y los gobernantes acepten el disenso, la crítica, y no se sientan omnipotentes y todopoderosos para acometer la empresa que se les ocurra y donde la corrupción tenga juicio ecuánime y castigo ejemplarizador”.  En ella se expresaba: “El actual gobierno provincial, que conoce Misiones geográficamente recién el día que asume; que gobierna divorciado del pueblo; al que le sobra soberbia y le falta humildad para acercarse a los habitantes de esta tierra, así como para comprender que el arte de gobernar no se agota en exultar órdenes; que tiene ministros que insultan y agraden, confundiendo pueblo con arreo de hacienda… emprende hoy, además, una acción enajenante de nuestros bienes, bajo la cínica invocación del principio de subsidiariedad del estado”.

“Deben saber  las autoridades nacionales, que el pueblo de la Provincia de Misiones no está de acuerdo con privatización-liquidación de empresas y entes fundamentales (Papel Misionero, Instituto Provincial del Seguro, Banco de la Provincia de Misiones)”.

También se detallaban en la solicitada más hechos que afectaban gravemente a la sociedad misionera, como el aumento de la mortalidad infantil, la reducción del presupuesto de salud, el incremento del analfabetismo, la postración del sector agrícola, la actitud dispendiosa del gobierno con los fondos públicos, el uso discrecional de los bienes del estado “llegando al extremo de disponer del avión de la provincia para el servicio de vacaciones del gobernador”, entre otros.

“Este gobierno –se afirmaba- “tiene el mérito de haber convocado en su contra a la totalidad de los sectores, hecho que no ocurría desde los viejos tiempos en los que se pujaba por la provincialización”.

Firmaron dicha solicitada: Ana Ofelia Ayrault, Silvina Drozina, Amelia Ayrault, José Luis Arce, Roberto Gunni, Eduardo Velozo, Ricardo Oria, Ma. A. Vega, Mariano V. Diaz, Raúl Renzo Zapelli, Dr. Jorge Francis, Alicia Mansilla, Manuel Sanchez, Dr. Rodolfo Street, Dr. Ricardo Barrios Arrechea, José G. Horrisberger, Dr. Julio A. Martín, Ing. Martín De la Matta, Nidia Margests, Dr. Carlos Matos, Carmelo Magri, Nelson Pyres, Dr. Salah Saleh, Dr. Vicente M. Diaz, Elsa V. de Aguirre, Carmelo Llardo, José Oswald, Norberto Velozo, Dr. Alberto Emprin, José R. Negrete, Eulalio Rocabert, Dr. Jorge Velásquez, Dr. Lino López Torres, Andrés Hadad, Elías Zalazar, Lily Riveros y Hornos, Alejandro Rojas Decut, Dr. Roberto Romero, Dr. Justo Oscar Nuñez, Dr. Antonio López Forastier, Carlos A. Alvarez, Dr. Luis Mario Ovando, Héctor Sesmero, Dr. Federico Luján, Abel Rubleski, Dr. Heberto Armada, Dr. Armando Barrionuevo, Alberto Mónaca, Miguel Irrigaray, Juan R. Arrieta, Luis Bogado, Eugenio Urrutia, Dr. Salvador Mónaca, Ramón Cardozo, Luis Leiva, Néstor H. Zubizarreta, Vicente Raccioppi, Dr. Deyalmo Boher, Italo Formichelli, Escribano Miguel Angel Alterach, Walter Oscar Cassoni, Avelino Ortiz, Carmen Espeche de Dei Castelli, Diego Andrés Urrutia, José Rodolfo Martinez Llano, Cecilia de Nilsson, Ramón A. Alvarez, Héctor Horacio Dalmau, Angel Dipietro, Héctor Guillermo Gargantini, Raúl Sanchez, Jerónimo Calvo, Juan J. Osteneros, Mario Losada, A. Albert, Luis Cornel, Pedro Calvo,

Félix Héctor Renón, Miguel Angel Rivero, Ramón Angel Jorgensen, Vicente Amarilla, Dra. Patricia Martinez Llano, Raúl V. Rodríguez, Carlos A. Villalba, Héctor Yacomín, Oscar Cianci, Cleto Rauber, Hernán Scappini, Juan Gerardo Schwarz, J. Guillermo Miranda, Andrés Salguero, Roberto Galeano, Inés Beese, Douglas Lyall, Raúl A. Ramos, Ing. Aldo Hugo Cinto, Dr. Armando O. Barrionuevo (h), Victoria Weber, Oscar R. Henain, Francisco Blohsel, Francisco José Urrutia, Dr. Luis Palacios, Leonardo Rolón, Rubén Domingo Balatorre, Miguel Angel Forastier, Ricardo Rioboo, Julio A. Laphitz, Ramón Elías, Hugo Snichowski, Alberto Urrutia, Etelvina López de Rivero y Hornos, César San Miguel, Luis A. Barrios, Emildio Claro, Eduardo Farquharson, Héctor Jorge Velázquez, Dr.Bernardo Zacowichs, Miguel Silvio Onetto, R. Rojas, Dr. Carlos Soljancic, Dr. Carlos Boldú, Mario Gastaldi, Mario A. Losada, Lisandro Verino, Diego Nelli, Dr. Sábato Romano, Dr. Teodorico Krieger, Dr. E. Boldú, F. A. Agüero, Enrique Urrutia (h), Ramón Angel Enriquez, Graciela Martinez de Pandolfo, Juan J. Dalmau, Rosa Kastner, Eugenio Tatarinoff, Luisa Alvez, E. Florentín, Dr. Juan Carlos Amarilla, Dr. Plácido Nosiglia, Dr. Adolfo Luis Acosta, Dr. Mario Rodríguez, Dr. Juan Albert Rosentock, Carlos Scotto, Ing. Jorge Roulet, Adolfo Gunther, Dr. Claudio R. Ramirez, Dra. Mirta Bonora, Carlos Diaz Beltrán, Mario Slámovitz, Rosario Galeano, Horacio Cabral, Elías Igoa, Marcelino Cardozo, Raúl Fracalossi, Nicolás Osudar, Ernesto Basiluk, Nelson Igoa, Omar Arturo Fini, Adolfo Rubén Sanchez, Antonio Villalba, Julio Pernigotti, Horacio González, Ig. Ag. Rodolfo Sarasola, Arturo Mutinelli, Mario Eugenio Presa, Amanda Ulazarri, Enrique Jerez, Licenciada Violeta Ortega, Luis A. Estevez, Antonio Enrique Aquino, Fortunato Ledesma, Juan Tanana, Ricardo Giglione, Hugo Ricardo Salvador, Dr. Julio Fernandez Do Santos, Raúl Giménez, Ricardo Dannenberg, Roberto Florentino Morinelli, Raúl C. Martinez, Ing. Carlos Pérez, Miguel Romero, Luis  A. Jiménez, Luis Bogado (h), Ariel Igoa, Raúl Kaleñuk, Demetrio Osudar, Angel Encina, Rosalía Ledesma de Vera, Arturo Dannenberg, y siguen firmas.

Reflexionando sobre aquellas circunstancias, el ex Gobernador Escribano Miguel Angel Alterach, en su libro “La política que yo viví” (Ed. Dunken, pág. 51 y siguientes), afirma: “En nuestra querida Misiones tenemos el ejemplo más tangible de lo que la concertación y la unidad pueden hacer;  porque en 1980, en plena dictadura militar, dimos un ejemplo al país con la implementación de la Comisión de Defensa de los Legítimos Intereses de Misiones (Codelim), cuya estructura posibilitaría luego la conformación de la Multipartidaria y el retorno a las elecciones, además de inferirle la primera estocada seria al gobierno de facto, tanto a nivel provincial como nacional”. Y continúa luego: “He estudiado con detenimiento sus logros, porque creo que la Codelim marcó un verdadero hito en la historia democrática de la Argentina”.

En la gestación del movimiento, Alterach destaca a distintos dirigentes de las extracciones políticas, sindicales, sociales y empresariales más diversas y de dos medios de comunicación (El Territorio y Econorte). Menciona especialmente al “veterano luchador político y esencialmente excelente periodista misionero, Alberto –Tito- Mónaca quien estaba al frente de un semanario combativo, muy bien escrito, que se editaba en la ciudad de Eldorado (el mencionado Econorte), desde donde “fogoneaba la conformación de la Codelim”.

Precisamente,  Mónaca expresa: “Para 1980 ya era insoportable en Misiones la prepotencia, soberbia, persecución y desprecio a nuestro esforzado pueblo por ese régimen dictatorial representado por la Armada en las figuras de los capitanes de navío Paccagnini y Perez Echeverría que ostentaban el poder supremo como gobernador y ministro de gobierno, respectivamente”. “La Codelim fue un nucleamiento multipartidario que supo unir a toda la familia misionera frente a un agresor común. El 23 de octubre de ese año  se constituyó formalmente la Codelim en el domicilio del Dr. Barrios Arrechea. La comisión redactora de la solicitada que iba a ser dirigida “Al pueblo de la República y a las Fuerzas Armadas”  estaba integrada entre otros por Justo Oscar Nuñez, Alejandro Rojas Decut, José Gabriel Horrisberger, Norberto Velozo y yo”, recuerda.

Publicada la solicitada, se produce  un clima de tensión y presiones diversas por parte de las autoridades militares  hacia los firmantes de la misma y a distintos miembros del poder judicial de la provincia (hubo renuncias e inhibiciones de jueces y fiscales).

Un fiscal (Dr. Julio Alberto Cabral), ante la denuncia penal formulada por el gobierno,  solicitó al juez el procesamiento y detención de todos los miembros de la Codelim,  por la comisión del delito de desacato.

Días después el juez provincial Dr. Ricardo Biazzi, que fue quien  intervino, abortó ese intento  al rechazar la denuncia y ordenar el archivo del expediente. Citando a distintos autores y antecedentes legales, en un fallo que tuvo repercusión nacional,  sostuvo  que “el delito de desacato por la prensa es una peligrosa creación política reaccionaria”,  “expresión del propósito de servirse de la misma para perseguir al que dice la verdad sobre un funcionario incorrecto o para perseguir  la prensa o la oratoria opositora”.   Dijo, en definitiva, que  no había delito alguno en el accionar de los miembros de la Codelim. La fiscalía a cargo del Dr. Fabián Ramallo Cambas intentó sin éxito,  revertir la sentencia dictada.

El Territorio, reprodujo gran parte de la resolución de Biazzi en su edición del jueves 4 de diciembre y en su columna política del domingo 7 de diciembre,  destacó “el ímprobo trabajo del juez” así como “la abundancia de citas y antecedentes en los que respaldó su opinión”, “todo ello puesto de resalto en círculos del foro local, especialmente, pero también en otras esferas de la comunidad misionera”, y  señalando “que fue prácticamente unánime la apreciación de que el dictamen del juez  no ofrecería ningún flanco débil”.

Recordando ese momento, Alterach señala: “Aquí debemos reconocer la actitud asumida por el Dr. Biazzi, quien luego de una atinada exposición de consideraciones, basadas en antecedentes legislativos, jurisprudenciales y doctrinarios llegó a la conclusión conocida”.

A su vez, desde Econorte (6 de diciembre de 1980, pág. 7), se expresaba: “En cuanto a la actividad periodística y la figura del desacato, para la legión de hombres de prensa que muchas veces no escriben o dicen lo que sienten, se recibió con alivio cuando el  juez Biazzi cita al prestigioso penalista Sebastián Soler cuando éste sentencia que el desacato por la prensa es una peligrosa creación política reaccionaria”. Y finaliza el comentario. “¡Qué saludable para la ciudadanía de una República saber que la justicia juzga, falla y sentencia para tranquilidad y seguridad de sus habitantes! ¡Qué triste para los pueblos cuando se ven oprimidos y avasallados por los mandones de turno que imponen sus designios a magistrados obsecuentes y obedientes!”.[1]

Miguel Angel Alterach concluye su análisis sobre aquel histórico pronunciamiento del pueblo de la provincia del 13 de noviembre, diciendo: “Sobre la base de nuestro modelo misionero de lucha, que fue reconocido por dirigentes de diferentes extracciones políticas que nos visitaban, se creó tiempo después, la Multipartidaria Nacional”.

“El 30 de noviembre de 1980, por primera vez, logramos concertar un encuentro histórico en la ciudad de Posadas. En dicha ocasión los máximos dirigentes políticos de la Argentina de entonces. Por un lado, el radicalismo, representado por el Presidente del Comité Nacional de la UCR, Dr. Ricardo Balbín y por el otro, el peronismo, el Vicepresidente a cargo del Consejo Nacional del Partido Justicialista, Escribano Felipe Deolindo Bittel. En tal oportunidad, ambos presidentes concurrieron a dos actos muy importantes, uno de ellos, celebrado en el Cementerio La Piedad, en memoria y recordación del aniversario del trágico fallecimiento de los ex gobernantes Don Juan Manuel Irrazabal y Dr. César Napoleón Ayrault. El otro acto, en el cine Sarmiento, lo tuvo como orador al Dr. Balbín. Posteriormente, en la casa del Dr. Barrios Arrechea, se promovió el encuentro  Bittel-Balbín, para intercambiar ideas sobre la situación que vivía el país, con referencias concretas a los hechos que afectaban a Misiones”.

A treinta años de ese valioso acontecimiento de la historia provincial, es justo recordarlo. Y rendir homenaje a todos los misioneros –muchos de ellos ya fallecidos- que sobreponiéndose al miedo y asumiendo los riesgos del momento, se comprometieron en la defensa de los legítimos intereses de Misiones. “Una cosa, al menos, –rescata Carlos Correa recordándola- nos enseñó la Codelim a los misioneros: que inclusive en un mundo hostil puede encontrarse un lugar donde tratar de hacer realidad sueños compartidos por encima de banderías y de los intereses a veces contrapuestos de los partidos o los sectores de la economía”. En síntesis, “La Codelim nos enseñó que debe privar el bien común”. (Misionesonline, 18-11-2000).

 

La vida de los protagonistas de aquel entonces, luego de recuperada la democracia:

El ex gobernador y ex capitán de navío Rubén Norberto Paccagnini, terminó detenido y procesado actualmente por crímenes de lesa humanidad  (fue jefe de la base militar de Trelew en 1972).

Ricardo Barrios Arrechea: Electo en 1983 primer gobernador constitucional de Misiones, tras la recuperación democrática. Luego ministro de la Nación en los últimos meses del gobierno de Alfonsín.

Miguel Angel Alterach: Gobernador constitucional de la provincia hasta el golpe del 24 de marzo de 1976. Vuelta la democracia, ocupó el cargo de vicegobernador y legislador nacional.

Don Mario Losada, ex gobernador y senador nacional, hoy fallecido. Mario Losada (h), legislador nacional y provincial. Presidente del Senado en época de De la Rúa.

Muchos de los firmantes han sido legisladores provinciales, nacionales, ministros, jueces, funcionarios y conocidos  dirigentes gremiales, sociales y empresariales.

 

Funcionarios judiciales que actuaron:

Ex fiscal Julio Alberto Cabral: Sin acuerdo legislativo, alejado de la provincia con el retorno de la democracia, se radicó en Córdoba (fue legislador por el radicalismo en la época de Angeloz).

Ricardo Biazzi: Tiempo después renuncia al cargo de juez. Sufrió dos atentados en su domicilio, que la prensa vinculó con su intervención en la causa Codelim y a la detención y enjuiciamiento que ordenó en aquellos años de personal policial de comisarías de Posadas y del interior por graves delitos ocurridos en ellas[2].

Con la vuelta a la democracia,  es reintegrado al poder judicial, como camarista, por el gobernador Barrios Arrechea con el acuerdo de la Legislatura. Renuncia a fines de los 80 y es electo más tarde rector de la UNaM.

Ex fiscal Fabián Ramallo Cambas. Con la democracia, quedó fuera del Poder Judicial. Ejerce actualmente funciones en un cargo provincial (Tribunal de Cuentas).

Los camaristas de entonces (Marco Racagni y Aurelio Vallejos), que confirmaron el fallo de la Codelim, se jubilaron años más tarde.
[1] El delito de desacato estaba contenido en el Código Penal argentino (art. 244) y  la penalidad  se agravaba en caso de que el ofendido fuera el Presidente de la nación, un gobernador, un ministro, un legislador o un juez. Tipificar al desacato como delito es típico de las dictaduras, pero en los regímenes democráticos  tiende a desaparecer como delito independiente de los ilícitos contra el honor hacia cualquier persona, sea o no funcionario público. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos llegó a la conclusión de que eran incompatibles las leyes de desacato con la Convención Americana sobre Derechos Humanos, elaborando un informe al respecto y aconsejando su derogación. Tales leyes daban lugar a abusos, y se usaban como instrumento para acallar ideas y críticas fundadas, lo que es esencial en toda democracia.  Argentina derogó la figura del delito de desacato el 3 de junio de 1993 por ley del Congreso de la Nación.
[2] La Codelim repudió esos hechos. En uno de sus comunicados (publicado el 7-8-81)  expresaba:

“Cuando el propósito deleznable es el de agraviar la independencia de un juez, esta Comisión recuerda al pueblo de Misiones que en otras circunstancias, cuando la opresión de la administración Paccagnini, a través del tristemente célebre ministro de Gobierno Pérez Echeverría, se exigía la renuncia de magistrados judiciales convocándolos a su despacho, el juez Ricardo Biazzi –que es a quien queremos destacar- con encomiable coraje moral, total serenidad de juicio y demostrando absoluta independencia de criterio en la interpretación de la ley, pese a las presiones conocidas, desarticuló la burda maniobra de un juicio por desacato urdido contra todos los miembros de la Comisión y numerosos adherentes, en un fallo histórico que honra a la Justicia de Misiones y cuya decisión fue totalmente confirmada por la Cámara de Apelaciones”.

“Respondiendo a un imperativo de conciencia ante la torpeza del procedimiento empleado, tenemos la convicción de que la investigación debe continuar por todos los medios, sin titubeaos, para encontrar y sancionar a los culpables, para que tales hechos no vuelvan a repetirse”.

“Por este medio, esta Comisión hace llegar al juez Biazzi la solidaridad más absoluta ante el repudiable hecho y el estímulo de que continúes administrando justicia con la dignidad que lo ha caracterizado hasta ahora”.

 

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